Ideas para llevar productos ibéricos en tus días de vacaciones
Sin ánimo de «dominguerismos», el verano invita a improvisar comidas al aire libre, con neveras portátiles llenas de refrescos, frutas frescas y algún capricho gourmet. Entre ellos, el jamón y los productos ibéricos ocupan un lugar privilegiado: ¿hay algo más apetecible que unas buenas raciones ibéricas compartidas al borde del mar o degustadas con una vista panorámica desde la cima de una montaña?
La buena noticia es que puedes llevar los ibéricos contigo sin renunciar a su sabor ni a su textura, simplemente tomando unas mínimas precauciones. Te contamos cómo organizarlo para que tus vacaciones tengan un toque ibérico, siempre con seguridad. Y, a ser posible, con estilo: con esto queremos decir con una buena presentación.

El secreto está en la conservación: el ibérico resiste el viaje, pero merece cuidados
Apuesta por el formato práctico
Cuando hablamos de jamón, olvídate de llevar la pieza entera: en vacaciones, lo más cómodo es apostar por envases al vacío. Los sobres de jamón loncheado conservan la calidad y se transportan sin complicaciones. Si llevas nevera portátil, sólo recuerda sacarlos de esta media hora antes de abrirlos para que la grasa se temple y el aroma se libere. Este mismo consejo aplica para los embutidos aunque, en el caso de estos, sí que puedes llevar la pieza entera o las mitades, siempre que vayan al vacío.
Si vas a salir a pasar el día fuera, con los productos al vacío no vas a necesitar una nevera, salvo que vaya a hacer mucho calor y sepas que van a estar muy expuestos al sol.

La nevera, tu mejor aliada
En playa o piscina, unas temperaturas demasiado altas podrían arruinar incluso el mejor ibérico, sobre todo si le da el sol directamente. Por ello, para estos lugares, y cuando vaya a hacer mucho calor, puede ser una buena idea usar neveras portátiles con placas de hielo. Si lo haces así, coloca el jamón en la parte superior, lejos de la humedad.
Temperatura ideal
En nevera, sobre los 4 ºC
Duración al vacío
Consumo preferente de hasta 1 año (sin abrir)
Tiempo fuera de frío
Te resistirá tus viajes y excursiones pero protégelo del sol directo

La opción más sencilla es llevar los loncheados en una bolsa isotérmica con bloques fríos: así garantizarás su frescura y conservación
Cómo presentarlo con estilo
Un mantel bonito, unas pinzas de bambú, con platos sencillos y una tabla de madera ligera bastarán para transformar un picnic en una experiencia gourmet. Añade pan crujiente, tomate rallado o unas almendras tostadas y tendrás un aperitivo digno de chiringuito premium.


Viajes más largos: avión, tren o coche
Si te vas de vacaciones lejos de casa, los sobres al vacío siguen siendo la mejor solución. Para los viajes en avión, mételos en la maleta facturada y protégelos con ropa para evitar cambios bruscos de temperatura. Y también asegúrate de la legislación del país de destino en términos de introducir alimentos cárnicos. En coche o tren no hay tantas condiciones como cuando se vuela, más allá de llevar una bolsa isotérmica con bloque fríos y de evitar exponerlos al sol.